DÍa 5: Excursión a Nikko
Hoy tocaba hacer una de las excursiones imprescindibles desde Tokio: pasar el día en Nikko. Nikko es un pueblo que se encuentra a dos horas y media de Tokio, alberga uno de los santuarios más bonitos del país, sobre todo por estar cubierto en su mayor parte por papel de oro, algo que lo hace único.
Aunque está relativamente cerca de Tokio, no dejan de ser dos horas y media de trayecto. Además, la zona de los templos está alejada del centro de Nikko, y la otra parte que hay que ver, que es la cascada Kegon y el lago Chuzenji, también se encuentran a 40 minutos de Tokio. La conclusión es que coger mucho transporte para poder verlo todo en un día.
Por eso nosotros decidimos contratar un tour con GetYourGuide en español. Además, ya conocíamos al guía, Erik, ya que habíamos hecho un free tour en los días previos con él. La excursión con el ticket del santuario incluido costó 86€ . Recomendamos no coger la opción con comida, ya que encarece mucho y no merece la pena por la comida que te ofrecen. Además descubrimos el sitio más auténtico de la zona para comer.
La excursión comienza a las 7:00 am. en la Estación de Tokio, desde donde coges el autobús para ir a Nikko. La primera parada es en el Santuario Toshogu ⛩️, donde tras la explicación puedes estar dos horas recorriendo todo el complejo. Nos quedamos maravillados 💎, sin duda es uno de nuestros templos favoritos de Japón. Es precioso, el santuario en medio de la naturaleza y la historia que hay tras ello. A la entrada hay una pagoda de 5 pisos que también es preciosa. Toda la montaña está repleta de templos; de hecho, al lado del templo Toshogu, hay otro santuario (con entrada aparte) que también tenía muy buena pinta, pero desgraciadamente no nos dio tiempo a visitar.
La siguiente parada, y tras 50 minutos de autobús, es la cascada Kegon, de 97 metros de altura. Una cascada impresionante en medio de un bosque precioso, con un mirador muy chulo para poder observarla. Al lado de la cascada hay un pueblito donde nos dan tiempo libre para comer.
Nosotros descubrimos uno de los mejores restaurantes, regentado por una madre y su hija, de comida casera y típica de la zona. Solo tienen dos platos: uno es la soba (fideos de trigo fríos) con tempura, y otro de udon. Estaba todo riquísimo, y comimos por 8€ por cabeza. El sitio es 観光食堂.


La siguiente parada es en el Lago Chuzenji. Un lago impresionante con un volcán de fondo y rodeado por montañas, lugar de veraneo de muchos millonarios.
Ya tocaba volver a Tokio después de esta maravillosa excursión. La excursión en total duró 11 horas.
💥TIP: La opción de coger una excursión la recomendamos por la cantidad de trayectos que tienes que hacer para poder verlo todo. Pero si tienes tiempo de sobra, también es factible hacer todo el recorrido por tu cuenta; hay que tener en cuenta que el tren para ir a Nikko es caro. Así que nosotros lo valoramos, y tanto económicamente como por comodidad, preferimos la opción de la excursión.
Nada más llegar a la Estación de Tokio, nos dirigimos a la ventanilla para comprar el billete del famoso Shinkansen 🚅, o tren bala, para ir a Kioto. Se puede comprar allí mismo el billete, ya que salen trenes cada 20-30 minutos.
A la hora de comprarlo, te dan la opción de cogerlo con asiento reservado o sin asiento. Sale mínimamente más barato sin asiento reservado, así que cogimos esa opción.
💥 Mal por nuestra parte, porque al entrar al tren nos enteramos de que los que compran ese billete solo pueden optar por los vagones 1 y 2. Y si estos están llenos, no tienes opción de sentarte. Tienes que esperar a la siguiente parada para ver si se libera alguno. Y en este trayecto solo hay tres paradas, por lo que la gente se sienta en el suelo, entre vagones, esperando un asiento vacío. Por la diferencia de precio que hay que pagar por el asiento reservado, os aconsejamos cogerlo. Así vais cómodos esas dos horas y disfrutando del Shinkansen.
Llegamos a Kioto a las 20:00 y decidimos cenar cerca de la estación. Probamos el famoso shabu-shabu, un plato en el que te ponen un caldo hirviendo y los ingredientes aparte, y tú tienes que ir cocinándolos. Era un menú con diferentes platos en porciones pequeñas; todo estaba muy rico. Precio medio por persona 20€.
En Kioto nos alojamos en el Kyoto Shinmachi Rokkaku Hotel Grandereverie, un hotel increíble, con habitaciones muy grandes y con todo lujo de detalles. El desayuno está incluido y consiste en una bandejita que te traen a la habitación. Si os queréis dar un capricho, este es el hotel ideal; está a 20 minutos caminando del río y de la calle principal. Kioto es muy grande, así que también es muy buena opción alojarse cerca del Barrio de Gion.